felicidad
Desarrollo Humano, Sexualidad

Como construir la felicidad

Todas o casi todas las personas anhelan vivir en la parcela de la felicidad. Estar bien y sentirse bien es un deseo tan legítimo como el propio derecho a la vida. En verdad que es imposible mantenerse todos los días con la euforia de la felicidad, sin embargo, existe como una línea base. De esa línea imaginaria para arriba está la felicidad, para abajo el sufrimiento. Lo ideal es mantenerse por lo menos en la línea base.

Todas las alegrías, los buenos momentos, el bienestar, y aquellas circunstancias mantenedoras de un estado anímico elevado, acercan a la persona a la felicidad. Todas las tristezas, malos momentos, y circunstancias o condiciones que mantienen el estado de ánimo bajo, acercan a la persona al sufrimiento.

Fracasar es una evaluación muy personal. Sentirse fracasado tiene que ver con las expectativas planteadas de manera muy personal. El fracaso en la vida tiene que ver con la suma de momentos
negativos, o con un solo evento que por su magnitud e impacto,dejen marcada la vida de la persona en forma de sufrimiento crónico.

Los especialistas en construir su propio fracaso, son en su mayoría personas que no lo saben. Recuerdo una mujer de la sexta década de la vida que decía, “ya no aguanto, son cuarenta años de
soportar este sufrimiento y esta vida que me da este hombre”. Esta es una mujer especialista en construir su propio fracaso. Otra joven menor de veinte años decía, “A veces me dan ganas de matarme,a ver si así dejo de sufrir y aguantar a mi ama”. Tanto los jóvenes como los viejos, tienen mucha capacidad para construir su propio fracaso en la vida; pero también, tienen las herramientas necesarias para construir su propia felicidad.

Pensar que otros dan la felicidad, es igual de válido que pensar que otros dan el fracaso. Las personas que dicen “el me hace enojar”,son iguales a las que dicen “el me da la felicidad”. Cuando se deposita el poder del coraje o el poder de la felicidad en otra persona,automáticamente surge la despersonalización, es decir, surgen los culpables no la solución.

No es lo mismo decir: el me hace enojar; a decir, cuando él hace esto, entonces “yo” me enojo. Tampoco es lo mismo decir, el me hace feliz; a decir, con su presencia o con sus acciones “yo”
me siento feliz. Cuando la persona dice “yo” me siento enojado o,“yo” me siento feliz, automáticamente se está haciendo responsable de su estado de ánimo. Cuando dice cualquier otra cosa, sobre todo cuando dice que otros le hacen tener determinado estado de ánimo, está automáticamente buscando culpables y haciendo responsables a otros de su estado de ánimo, en esos momentos está construyendo su propio fracaso.

Hágalo usted mismo, es un proyecto de vida que igual da como resultado el fracaso que la felicidad, la diferencia en el resultado es la forma de ver las cosas en la vida. Por ejemplo: si una mujer siempre deposita su felicidad en las acciones de los demás, específicamente en las acciones de su pareja, siempre estará a expensas de lo que hagan o dejen de hacer los demás. Si una mujer tiene suficiente autoestima como para decir, “la responsable de mi felicidad soy yo”, lo que sigue es que sea congruente con lo que dice, y se haga responsable de su vida y sus consecuencias, es decir, que deje de buscar culpables.

Si un hombre dice, “el responsable de mi felicidad y mi éxito soy yo”, solo le falta ser honesto con él mismo y dedicarse responsablemente a construir su propio estado de ánimo. El fracaso de las personas traducido en sufrimiento y culpas, se construye con la irresponsabilidad que se aprende desde la niñez. Los padres enseñan a sus hijos que pueden ser felices si los demás le dan muestra
de afecto, o si los demás les dicen que los quieren. Pero jamás les dicen que la felicidad se construye con la responsabilidad de quererse a uno mismo, que la felicidad la construye la propia persona,igual que el fracaso o el sufrimiento, y que es imposible que otra persona te haga enojar o te de felicidad si tu no permites construir ese estado de ánimo. Si la felicidad y el sufrimiento son sentimientos, entonces los responsables de construirlos son las propias personas.

Nadie te puede dar felicidad, solo tú la puedes construir con cualquier pretexto, esto aplica igualmente para el fracaso o el sufrimiento.

Por David Uriarte Gastélum
Médico Sexólogo, Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta
(cienciasex@yahoo.com)

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