Por David Uriarte

El Instituto de seguridad y servicios sociales de los trabajadores de la educación del estado de Sinaloa, es un organismo público descentralizado. Ese no es el asunto, el asunto es lo que está pasando, en resumen, el ISSSTEESIN se encuentra en una metamorfosis importante.

Criticar la nobleza del Instituto o el desempeño administrativo de su dirección, tiene su razón de ser, sin embargo, una cosa es el derecho a disentir y otra la obligación de conocer las entrañas del funcionamiento de este vehículo de bienestar cuyo combustible es el dinero.

La crisis mundial de estos organismos encargados de garantizar la subsistencia de los trabajadores en retiro es reflejo de muchas variables, entre ellas dos: la biología y las matemáticas.

Cuando se construyeron estos mecanismos de bienestar social en el siglo pasado, la esperanza de vida era entre cincuenta y sesenta años, hoy la esperanza de vida ronda los ochenta años, incluso hay jubilados que dentro de poco tendrán más años de jubilados que de haber trabajado.

Por otra parte, si las aportaciones de los trabajadores no son suficientes y cada vez hay más jubilados, entonces, cada vez habrá más problemas en la operatividad y el subsidio será la única opción como lo es incluso hoy.

Una ley laxa, desactualizada, descontextualizada, una esperanza de vida más grande, una población por su naturaleza más proclive a la enfermedad, una recuperación por demás raquítica, y un subsidio cada vez más difícil, ponen las condiciones para la tormenta perfecta.

Si a las variables por demás lógicas, se le agrega el componente político, entonces el ISSSTEESIN se convierte en caldo de cultivo para una disidencia que busca beneficio a través de fincar culpas.

El pensamiento de muchos jubilados (y tiene lógica), que buscan “bronca” con el ISSSTEESIN, se basa fundamentalmente en la edad, es decir, la esperanza de vida para muchos es cada vez más reducida y el impacto psicológico de ver cerca el destino, envalentona a muchos, por eso se preguntan ¿yo que pierdo? Las deudas y las prerrogativas se extinguen con la muerte. Genio y figura, hasta la sepultura. ISSSTEESIN en la mira.