La Asociación de Agricultores del Río Culiacán confirma la asignación de recursos y destaca la recuperación de los niveles en las presas para el próximo ciclo.


El Gobierno del Estado asignó los recursos necesarios para implementar el programa de estimulación de lluvias durante 2026. Roberto Bazúa Campaña, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC), confirmó la medida como una estrategia clave para fortalecer la captación de agua en las presas y asegurar el recurso para el sector productivo ante los retos climáticos.

Bazúa Campaña señaló que el actual ciclo agrícola presenta condiciones hídricas favorables y una mayor estabilidad en comparación con el periodo anterior. Los embalses alcanzaron mejores niveles de almacenamiento durante la temporada de lluvias pasada, situación que brinda certidumbre a los productores sinaloenses para el desarrollo de sus actividades.

Aunque las recientes precipitaciones invernales causaron afectaciones en algunas zonas de cultivo de maíz y hortalizas, el dirigente agrícola valoró el impacto general como positivo. Estas lluvias contribuyeron de manera efectiva a la recuperación de los mantos freáticos y aumentaron el volumen de agua disponible en la infraestructura hidráulica de la entidad.

Al respecto, el líder agrícola detalló la importancia de la inversión estatal y el balance de las recientes lluvias: “Hay un presupuesto del Gobierno del Estado para continuar con el programa estimulación de lluvias que lo considero muy bueno, entonces ahorita esta lluvia que nos acaba de llegar la semana pasada pues nos ayuda porque hubo algunas aportaciones, viéndolo del lado positivo la lluvia también es buena, o sea a algunos afecta, pero las presas recibieron aportaciones”.

El titular de la AARC indicó que la ejecución de este programa genera expectativas alentadoras para el próximo temporal. El sector mantiene el optimismo tanto en la producción de alimentos como en la posibilidad de registrar captaciones significativas en las presas, lo cual garantizaría la viabilidad y rentabilidad del siguiente ciclo agrícola.