Por David Uriarte /
A veces, la cara del miedo es la ausencia. Esto aplica para el informe ciudadano que presentaron organizaciones ciudadanas y empresariales de Sinaloa.
Números y más números, todos fáciles de corroborar y extraídos de fuentes oficiales; sin embargo, el letargo ciudadano —por llamarle de algún modo a la pasividad social— resulta útil para lamentarse, pero no tanto para manifestarse.
El informe incluyó cuatro apartados puntuales: la crisis de inseguridad, el deterioro económico, el deterioro de la vida familiar y los desafíos estructurales del gobierno.
Inseguridad pública: los números se refieren a los 14 meses desde que inició el conflicto entre grupos rivales. Homicidios, desaparecidos, robos de vehículos y robos a comercios destacan como conductas antisociales que lastiman a la sociedad, lo cual no sorprende.
Deterioro económico: aquí los números describen una situación negativa, desde la caída de la agricultura, la construcción, la minería, la industria del esparcimiento, la inversión extranjera, la pérdida de empleos, la pérdida de empleadores y emprendedores, y el desplazamiento a otras entidades.
Deterioro de la vida familiar: este rubro se refiere a la pérdida del bienestar social y al deterioro en la vida familiar; contempla el desabasto de medicamentos, problemas presupuestales en instituciones de salud pública, rezago educativo, disminución significativa en la asistencia de alumnos a las aulas, entre otros puntos.
Desafíos estructurales del gobierno: el informe señala que la federación asume funciones estatales; refiere que el INEGI informa que en Sinaloa no hay crecimiento económico ni generación de empleo.
Por séptimo año consecutivo, el gobierno federal niega recursos para reactivar la economía y atender la situación de deterioro del campo sinaloense. De paso, el informe cuestionó a la UAS: “Fue muy buena decisión de apoyar financieramente a la UAS, para saldar sus adeudos con el SAT, pero los ciudadanos merecemos una explicación de donde salieron mágicamente los 2,900 millones de pesos que destino el gobierno estatal para atender este problema que tenía la UAS”.
Todos estos datos, peticiones, descripciones, reclamos y observaciones surgieron en la coyuntura del informe de gobierno del estado y de las manifestaciones nacionales del sector agrícola y del transporte de carga. Informe con ausencia.















