Un día 28 de enero… A menudo, la influencia de la cultura supera a la moral o las buenas costumbres. El Dr. Bruce Lipton, biólogo celular estadounidense, demostró que las actitudes mentales sistemáticas modifican los genes y el ADN; este fenómeno, denominado comportamiento cultural, se resume en la frase: “la importancia del entorno”.

Sinaloa utiliza sus corridos como expresión descriptiva de los hechos y apología del poder en sus diversas manifestaciones: desde los hombres enamorados y las mujeres bonitas, hasta la barbarie primitiva de las armas y la devaluación de la vida. El corrido de Lamberto Quintero representa una historia que mezcla fantasía y realidad, donde destaca la presencia del amor vestido de deseo sexual, la valentía basada en el poder de las armas y los pistoleros, y la venganza como sello de las pérdidas definitivas.

En otros tiempos, el 28 de enero constituía una fecha emblemática para Culiacán y la sindicatura de El Salado. El siglo pasado aportó abundante material para películas y canciones que exaltan la valentía cimentada en el dinero y el armamento.

Estados como Tamaulipas, Chihuahua, Durango y Sinaloa ganaron fama por sus “pistoleros famosos” y narcotraficantes poderosos; la magnitud de sus operaciones internacionalizó el negocio, con empresarios exitosos para algunos, pero que representan una epidemia para otros.

El entorno promueve una subcultura que sitúa al capital en el epicentro del negocio. El “maldito dinero”, como reza la canción, vulnera y corroe los valores, al punto que el respeto pasó a ser solo una palabra para quienes operan al margen de la ley.

El 28 de enero equivale a fechas como el 25 de julio o el 9 de septiembre, días que manchan la imagen de una sociedad inmersa en un entorno sociopático global.

Países como México y Estados Unidos ejemplifican la cadena de esta problemática de salud pública: unos producen, otros trafican y otros consumen.

Sin demanda no existe oferta y sin dinero no hay negocio; sin embargo, ante la violencia y la muerte, ninguna fecha resulta memorable, solo dolorosa.