Por David Uriarte /
Fingir no haber visto una falta, un error o una conducta desordenada —incluso delictiva— define el concepto de “hacerse de la vista gorda”. Aunque es grave que la autoridad incurra en esta práctica, que los padres ignoren cuando sus hijos actúan fuera del marco legal y las buenas costumbres puede marcar el inicio de una trayectoria criminal, así como el fin de su libertad o de su vida.
Las estadísticas recuerdan a una sociedad olvidadiza que los hombres menores de treinta y cinco años cometen el ochenta por ciento de los delitos de alto impacto; en algunos casos, los responsables son adolescentes menores de veinte años.
El abandono parental en el cuidado y seguimiento de la conducta constituye una de las causas principales de la inserción delictiva. A menudo, los padres resultan ser los últimos en enterarse de que sus hijos delinquen. Con frecuencia, las madres afirman:
“—¿Quién más que yo, que soy su madre, lo va a conocer? Si yo lo parí, yo sé lo que tengo y mi hijo no es capaz de cometer delito alguno—”.
Lejos de la percepción de una madre amorosa se encuentra una dolorosa realidad: un hijo con un doble conflicto existencial, marcado por la adicción a sustancias psicotrópicas y la proclividad a transgredir las normas de convivencia social.
La actitud de dejar hacer y dejar pasar fomenta eventualmente el perfil delictivo. Las sorpresas suelen ser mayúsculas cuando la muerte alcanza al hijo en enfrentamientos entre bandas rivales o con las fuerzas del orden. Las personalidades sociopáticas manifiestan sus rasgos desde la niñez o la adolescencia (trastorno disocial) y evolucionan hacia la personalidad antisocial en la adultez. Cuando el individuo no siente culpa, no aprende de la experiencia y rige su vida por un código ético distinto al de la sociedad, se configura el diagnóstico de sociopatía.
Ignorar o permitir conductas delincuenciales inicia un historial que a menudo culmina con la pérdida de la propia vida, tras haber arrebatado otras tantas. Esta actitud parental abona el terreno para todo tipo de delitos. Crianza sana, hijos sanos.













