Por David Uriarte /
La conciencia se inunda de noticias todos los días; siempre hay algo nuevo que conocer o que informar. Aunque no toda la información es cierta debido a los sesgos propios de quien informa o de quien ordena informar, la conciencia del lector, espectador u oyente se impregna de datos, números, creencias y evidencias que terminan alojándose en la memoria por un rato, días, meses o años. El tema de la información noticiosa no es el tiempo que permanece en la memoria, sino el impacto en la vida de cada persona.
Hay noticias que marcan a la persona: información vacía, información densa difícil de digerir, noticias dolorosas, sangrientas, horrorosas, inverosímiles. Hay noticias trascendentes e intrascendentes; todo depende más de las necesidades del receptor que del emisor. Las noticias de catástrofes aéreas impactan a cualquiera, pero mucho más a quienes vuelan en avión con frecuencia, a quienes esperan a un familiar por esa vía, o a quienes tienen un familiar como piloto o sobrecargo.
Hay personas que prácticamente no se enteran de nada, pues están aisladas de casi cualquier noticia; no porque vivan en aislamiento, sino porque simplemente no les interesa dedicarle tiempo a ningún tipo de noticia. Los que invierten en la bolsa de valores están al pendiente de las oscilaciones de los instrumentos de inversión; para los demás, es noticia intrascendente, aunque podrían ser víctimas del comportamiento de los mercados financieros.
Los que tienen familiares o amigos en las zonas de guerra están pegados al televisor o a las redes para conocer novedades. Los que tienen familiares en ciudades donde la delincuencia es un flagelo social intercambian información con sus seres queridos todos los días, implorando su migración a otro lugar, rezando o pidiendo al ser supremo que las noticias catastróficas no alcancen a sus familias.
Las noticias cuya densidad o contenido se refiere al deporte, la farándula, la ciencia, la tecnología, la teología o las actividades sociales tienen poco tráfico. Solo aquellas de contenido violento, cuyo impacto llama la atención por su alcance, tienden a ser virales, dignas de comentarios, puntos de vista y emociones que se plasman en el lenguaje relativo a los hechos trágicos.
Las noticias virales representan una cuota de tiempo sorprendente cuando se analiza el comportamiento de los usuarios de los teléfonos móviles, televisiones o radios.
¿Cuánto tiempo le dedicas a las noticias?















