Especialistas sinaloenses trabajan con CODESIN y PNUD en la identificación de sectores puente para orientar decisiones públicas y privadas con visión de largo plazo. El proceso forma parte de Sinaloa 10+ y alimenta una agenda económica de Estado con base técnica, participación sectorial y horizonte al año 2050.
Sinaloa avanza en la construcción del Plan Económico de Largo Plazo para superar las actividades que históricamente han sostenido su economía, apostando por una transformación productiva sustentada en el conocimiento, la innovación y la diversificación. Este instrumento dará sustento al eje económico de la estrategia Sinaloa 10+.
Con ese propósito, el Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa (CODESIN), con el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), realizó el taller “Complejidad económica para la planeación de largo plazo: oportunidades productivas para Sinaloa 2050”, en el que participaron los especialistas sinaloenses que conforman el Equipo Técnico Multisectorial, cuya responsabilidad es el diseño del Plan Económico.
Uno de los objetivos fue analizar las capacidades productivas actuales del estado y las oportunidades para construir nuevas cadenas de valor que permitan elevar la competitividad de Sinaloa en las próximas décadas. Además, se buscó comprender cómo la complejidad económica puede convertirse en una herramienta para identificar sectores con potencial de crecimiento, aprovechando las capacidades ya instaladas y vinculándolas con las grandes tendencias globales.
La directora general de CODESIN, Mercedes Dorado Bojórquez, explicó que Sinaloa enfrenta el reto de evolucionar su modelo económico. Señaló que, si bien el estado mantiene una sólida especialización en actividades del sector primario, los nuevos escenarios económicos obligan a construir nuevas rutas de desarrollo para evitar perder competitividad frente a otras entidades.
“Nos especializamos en el sector primario; ahora debemos trazar otra ruta para Sinaloa, porque algunos estados ya nos han rebasado”, expresó durante el arranque del taller. Posteriormente añadió: “El planteamiento de esta nueva ruta, nos debe dar la claridad para transitar hacia una economía más compleja. Esa es la apuesta para iniciar la conversación”.
Dorado Bojórquez señaló que este proceso no pretende elaborar un documento de escritorio, sino construir un Plan Económico de Largo Plazo con visión compartida entre los distintos actores económicos del estado, capaz de orientar las decisiones públicas y privadas con horizonte al año 2050.
PNUD plantea identificar sectores puente para elevar el valor productivo de Sinaloa
Para lograr esa transición de una manera más eficiente, el coordinador de Iniciativas del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Jesús Pacheco Vera, explicó que el enfoque de complejidad económica permite entender no solamente en qué actividades destaca una región, sino también cuáles son las capacidades que ha desarrollado a lo largo del tiempo y cómo esas fortalezas pueden convertirse en nuevas oportunidades de crecimiento.

“Una economía es compleja cuando participa en muchas actividades; esas actividades son realizadas por pocos territorios y la combinación de capacidades no es fácil de construir, replicar o coordinar”, explicó el especialista.

Pacheco Vera aclaró que una economía puede registrar altos niveles de especialización sin que ello signifique, necesariamente, una mayor sofisticación o dinamismo económico. En ese sentido, insistió en que el verdadero desafío consiste en identificar las capacidades existentes para convertirlas en nuevas trayectorias de transformación productiva.
Explicó que la especialización muestra en qué actividades una región tiene presencia, mientras que la complejidad económica revela qué tan sofisticadas son sus capacidades para evolucionar hacia nuevas actividades de mayor valor agregado.
Sin embargo, destacó que lo más importante es identificar el “sector puente”, es decir, aquellas actividades que ya existen en Sinaloa y que, por las capacidades que concentran, pueden convertirse en plataformas para impulsar industrias más sofisticadas en el futuro.
El especialista del PNUD precisó que estos sectores no necesariamente son los más grandes ni los más rentables en la actualidad, sino aquellos que combinan presencia, afinidad con otras industrias y potencial para elevar la complejidad económica del estado.

Taller de complejidad económica proyecta nuevas oportunidades para Sinaloa
Los especialistas participantes en el taller “Complejidad económica para la planeación de largo plazo: oportunidades productivas para Sinaloa 2050” trabajaron en la identificación de esos sectores puente y, posteriormente, diseñaron posibles trayectorias de transformación productiva hacia 2030, 2040 y 2050.
La metodología planteó construir rutas graduales, en las que cada etapa fortalezca capacidades, infraestructura, talento, innovación y proyectos estratégicos antes de avanzar hacia actividades de mayor sofisticación económica.
Los especialistas también enfatizaron que el propósito no es copiar modelos de éxito de otras entidades, sino diseñar una estrategia propia para Sinaloa, aprovechando sus ventajas productivas actuales y desarrollando nuevas capacidades que permitan diversificar la economía sin abandonar las fortalezas que hoy distinguen al estado.
Como siguiente etapa del proceso, CODESIN informó que el próximo 9 de julio se presentarán las primeras conclusiones derivadas de las mesas sectoriales y reuniones virtuales realizadas hasta el momento, en las que han participado más de 500 personas entre representantes de los distintos sectores productivos y especialistas, quienes contribuyen a delinear la ruta económica que buscará posicionar a Sinaloa entre las diez economías más dinámicas hacia el año 2050.















