Por David Uriarte /
Lágrimas y sufrimiento es parte de la crianza, los padres biológicos cumplen con la naturaleza evolutiva, los padres afectivos cumplen con la naturaleza humana. La fecundación da origen al nuevo ser, la crianza, modela la relación entre los hijos y los padres.
La felicidad plena en los padres, pueden ser los hijos, la tristeza más grande y el sufrimiento más cruel, también. Muchas son las historias donde los padres desde su óptica hacen todo por sus hijos, incluyendo sacrificios, muchas son las historias donde la muerte prematura de la felicidad de los padres es la conducta de sus hijos.
Casi siempre se invoca el amor de la madre como el remanso donde descansa la crianza de los hijos, la proveeduría del padre tiene un lugar aparte en la cultura de hace siglos. La transición a la vida económicamente productiva de la madre, desde el siglo XVIII, tomó un rumbo diferente, hoy existe una relación casi simétrica entre los padres y madres que salen a trabajar dejando a sus hijos encargados en guarderías, o bajo el cuidado de familiares o personas de confianza.
Ver llorar a una madre por la desgracia de sus hijos, ya sea por una enfermedad, adicción, o conductas delictivas que los llevan a la cárcel, es una escena frecuente. El llanto de los padres se oculta más, el sufrimiento de los padres se transforma en coraje, el amor del padre tiene expresiones distintas, son aprendizajes sociales donde la cultura le asigna un rol a cada padre.
El amor de padre también se asocia con culpa, aquellos padres cuya conciencia los pasea por los tramos de la crianza de la niñez -la niñez de ellos y la niñez de sus hijos-, esa sinergia hace de sus emociones un polvorín que estalla en lágrimas y sufrimiento.
La escena más representativa del amor de padre es la que muestra la leyenda del boxeo, Julio César Chávez, desde hace años, ha mostrado el amor de padre, a veces con coraje, con un lenguaje altisonante, también se ha doblado cuando la mezcla de sentimientos le saca a relucir la culpa como parte de la conducta de sus hijos que hoy tanto le preocupa.
En días recientes, tras la detención del Junior en Estados Unidos, el amor de padre está presente en todas las entrevistas, a veces en tono molesto, a veces, no puede contener las lágrimas, una mezcla de coraje y sufrimiento, es el amor de padre, es la manifestación de una crianza, como otras tantas que sólo exhibe su factura.