Por David Uriarte /

Todas las funciones del Gobierno Municipal son importantes, la seguridad pública ocupa el primer lugar. Que no pase el carro recolector de basura o que parques y jardines no cumplan con su tarea, es cosa menor cuando de vidas humanas se trata.

Poco a poco las principales vialidades de la ciudad se han convertido en pistas de carrera donde la imprudencia es la constante, la estadística revela tres variables importantes: alcohol, exceso de velocidad, y juventud. A lo anterior habría que agregarle la hora de los lamentables hechos: la madrugada.

Aunque la hora no es requisito indispensable para los accidentes automovilísticos mortales, la gran mayoría suceden en la noche o madrugada, después de haber ingerido bebidas embriagantes u otros psicotrópicos que hacen perder la prudencia y el juicio.

Lugares donde el gobierno aplica medidas extremas a las conductas antisociales de sus gobernados -la disuasión funciona- por ejemplo, el caso de los tres mexicanos condenados a la horca en Malasia, fueron detenidos en 2008, y once años después lograron el indulto; es probable que estas tres personas después de haberse escapado de la horca, piensen en todo, menos en volver a delinquir.

Las medidas del gobierno municipal para disuadir a sus gobernados de conducir vehículos de automotor cuando traigan cantidades de alcohol que excedan los límites permitidos, son medidas que disuaden la máxima tragedia humana: la muerte.

El índice de narcotráfico en Malasia es prácticamente nulo, como nulo es el índice de homicidios en Japón, las medidas extremas o severas a los que violentan las normas de convivencia social, son el único remedio cuando la libertad se convierte en conducta dolosa o culposa.

No se trata de prohibir la ingesta de substancias que intoxiquen al cerebro, se trata de proteger la propia vida y la de los demás, evitando el manejo de vehículos de automotor cuando la persona consuma cualquier substancia psicotrópica que modifique la conciencia y la voluntad.

Cuando las recomendaciones del gobierno, relativas a las normas de convivencia social son rebasadas por la libertad individual, la aplicación de la norma jurídica es lo que sigue.

El gobierno municipal puede disuadir la muerte a través de la revisión del estado de salud de los conductores, principalmente en la noche y la madrugada.