Especialistas recomiendan medidas preventivas para disfrutar el verano de forma segura
Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, la exposición prolongada al sol incrementa el riesgo de sufrir golpe de calor o deshidratación. Las altas temperaturas y la actividad física intensa en ambientes calurosos afectan la capacidad del cuerpo para regular su temperatura. Ante esta situación, las autoridades sanitarias y laboratorios como Delia Barraza recomiendan adoptar hábitos preventivos para proteger la salud durante esta temporada.

El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular adecuadamente su temperatura tras una exposición prolongada al calor o por actividad física intensa en ambientes calurosos. Los signos de alerta incluyen sed intensa y boca seca, cansancio o debilidad, mareo o sensación de desmayo, dolor de cabeza, y piel caliente con sensación de calor sofocante. Ante estos síntomas, los especialistas aconsejan trasladarse a un lugar fresco, reducir la temperatura corporal y mantenerse hidratado, incluso sin percibir sed intensa.

La deshidratación se produce cuando el organismo pierde más líquidos de los que recibe, por sudoración excesiva, consumo insuficiente de agua, fiebre, vómito o diarrea. Los síntomas frecuentes incluyen sed, cansancio o somnolencia, dolor de cabeza, estreñimiento y cambios en el color de la orina. Mantener una hidratación constante ayuda a prevenir esta condición.

Para prevenir ambos padecimientos, los expertos recomiendan hidratarse durante el día, aunque no se tenga sed; evitar la exposición directa al sol entre las 11:00 a.m. y las 4:00 p.m., cuando la radiación solar es más intensa; usar ropa ligera, fresca y de colores claros; aplicar protector solar; consumir frutas y verduras con alto contenido de agua; y, al realizar ejercicio o actividades al aire libre, tomar descansos frecuentes en lugares frescos.

Durante esta temporada, los estudios preventivos permiten evaluar parámetros relacionados con la hidratación y el funcionamiento del cuerpo, como electrolitos, función renal y otros indicadores del estado general de salud.
Además, el estudio de vitamina D ayuda a conocer los niveles de esta vitamina, que participa en la salud ósea, muscular e inmunológica.
Realizar estos análisis de forma oportuna puede identificar posibles alteraciones y contribuir al cuidado de la salud durante el verano, por lo que te recomendamos acudir con tu laboratorio de confianza como Delia Barraza, que seguramente tienen para ti la atención que estás buscando.















