Metacaolín y zeolita de Mojolo, la apuesta por una construcción sostenible

La industria del cemento es responsable de aproximadamente el 7 al 8% de las emisiones globales de dióxido de carbono, una cifra que podría reducirse entre un 40 y un 70% mediante el uso de materiales alternativos en los sistemas cementantes. Así lo dio a conocer la doctoranda Rubí Miranda Morales López, estudiante del Doctorado en Ingeniería de la Construcción de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).

En ese sentido, señaló que su proyecto de investigación se enfoca en el desarrollo de productos cementantes alternativos que sustituyan parcialmente al cemento convencional, integrando materiales como el metacaolín y la zeolita. Explicó que el objetivo principal es disminuir el impacto ambiental de la industria de la construcción sin comprometer las propiedades mecánicas de los materiales utilizados.

Subrayó que el metacaolín —disponible incluso de manera industrial— y la zeolita —de origen natural y localizada en la región de Mojolo— representan opciones viables para este tipo de aplicaciones. “Ambos materiales permiten reducir significativamente el contenido de cemento en las mezclas, manteniendo un desempeño adecuado en términos de resistencia y durabilidad”, afirmó.

Asimismo, dio a conocer que uno de los hallazgos más relevantes es el comportamiento de la zeolita, la cual contribuye a mejorar la resistencia a edades tardías debido a su capacidad de retener y liberar agua gradualmente; esto favorece el proceso de endurecimiento a largo plazo. Añadió que, en las pruebas realizadas, mezclas con hasta un 40% de sustitución han mostrado resultados aceptables.

Morales López destacó que, aunque estos materiales aún no se implementan de forma generalizada en las obras, existe evidencia teórica y experimental que respalda su viabilidad. “El uso de cementantes alternativos no solo representa una oportunidad para reducir la huella ambiental, sino también para innovar en la producción de morteros y prefabricados, abriendo paso a una construcción más sostenible en el futuro”, concluyó.













