Por David Uriarte

Nadie puede desconocer la elocuencia y claridad del senador Ricardo Anaya cuando aborda la tribuna para expresar sus ideas. No se trata de hablar de partidos políticos, se trata de desmenuzar las ideas planteadas y contrastarlas con las evidencias, cuando existen. El senador Anaya, al referirse al contenido del segundo informe del Ejecutivo, puntualizó sus ideas alrededor del lema “No mentir, no robar y no traicionar”, principio político popularizado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) como eje moral de su movimiento y la Cuarta Transformación (4T).

El senador Anaya, del PAN, se refirió en primer término a la primera de las premisas, -no mentir-. Se comprometió a proponer, no solo a describir y dejar en el aire el estado de cosas.

El primer tema fue lo relativo a los homicidios dolosos. Encontró el espacio donde descansan los números plasmados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, -otros delitos que atentan contra la vida y la integridad corporal-, -desaparecidos-. En estos dos rubros encontró las diferencias de la presunción de logros acumulados en los últimos veintidós meses. La propuesta del senador: una revisión pública y técnica de la metodología del Secretariado, y segunda propuesta: que se elimine la multa por contenido, esto en relación con la Protección de los Derechos de las Audiencias.

En la segunda de las premisas, -no robar-, dice el senador que el ‘huachicol fiscal’ es el mayor robo en la historia del país, seiscientos mil millones de pesos. Tercera propuesta: una comisión especial para investigar el huachicol fiscal, integrada de manera plural, presidida por la oposición, con acceso irrestricto a padrones, pedimentos y cuentas.

-No traicionar-, pactar, soberanía no es impunidad. La soberanía no se defiende con discursos, se defiende con dos cosas: con aduanas que no se venden y con territorio que no se entrega al crimen organizado.

En esta parte de su discurso, el senador Anaya se refirió a la detención del exgobernador panista Ernesto Rufo, donde dice que al revisar hoja por hoja el expediente no hay ni una sola prueba. Ernesto Rufo es un preso político, dice Anaya.

Así terminó su discurso el senador: “nosotros prometemos algo mucho más sencillo, pero a la vez más difícil de cumplir en el México autoritario de hoy, nunca callarnos, seguir alzando la voz, es tiempo de querer y de creer…”