Por David Uriarte / 

Hay muchos temas importantes en la máxima casa de estudios de Sinaloa, todos están atendidos de una u otra manera, todos tienen un nivel de prioridad, algunos son de infraestructura, otros de operatividad, algunos de dinámicas laborales en ciertas unidades académicas, lo propio de una maquinaria que alberga más de ciento cincuenta mil estudiantes y un número importante de personal académico y administrativo a lo largo y ancho del estado. Los temas importantes requieren, en su mayoría, acciones internas, decisiones cuya escala no supera los mandos de las vicerrectorías, los temas importantes caminan siempre rumbo a la consolidación del lema universitario, «Hacia la cúspide».

Los temas urgentes se reducen prácticamente a una sola cosa: dinero. Una cosa lleva a la otra, sin el recurso financiero suficiente, lo álgido pega en el bolsillo del trabajador, pero la médula de lo urgente es la nómina de jubilados, y aunque muchos son incrédulos, existe riesgo inminente de perder dicha prestación. Una cosa es el marco jurídico y otra cosa diferente es la radicación de los recursos para la nómina de jubilados, la figura del fideicomiso representa un alivio que dará resultados relativos a treinta años, de momento la viabilidad del proyecto es un “mejoralito” para el dolor de cabeza de un paquidermo, esta es la proporción del problema y su relación con la solución momentánea.

La urgencia del tema la conocen en la Secretaría de Educación Pública, para ellos la solución es fácil, -desaparecer la nómina de jubilados-, para los jubilados es una amenaza difícil de concebir como tal, sin embargo, en estos tiempos y en este régimen nada debe pasar inadvertido, lo que antes era imposible hoy se vislumbra en el camino de la inminencia.

Este tema urgente en la UAS no puede seguir su curso en medio de la incertidumbre financiera, obvio se requiere certeza financiera por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que son los que distribuyen el recurso.

Al hacer un ejercicio de imaginación en un escenario posible, surge una pregunta: ¿Qué pasaría si jueces y magistrados resuelven a favor de los jubilados que interponen recursos de amparo en contra de la UAS, específicamente para evitar los descuentos del fideicomiso? ¿De dónde saldría el recurso? Este escenario puede ser el punto de inflexión para la extinción de la prestación.

Urgencia igual a peligro.