La influenza y otros virus respiratorios pueden desencadenar neumonía

La neumonía sigue siendo la principal causa de muerte en niños menores de 5 años y en adultos mayores, y este 12 de noviembre se conmemora el Día Mundial contra la Neumonía, cuyo objetivo es sensibilizar a las personas para que detecten la enfermedad a tiempo.

La neumonía es un tipo de infección respiratoria aguda que afecta a los pulmones; es producida por virus respiratorios como el de la influenza y el sincitial respiratorio o por bacterias como Streptococcus pneumoniae (que es la más frecuente).

Como decíamos, la neumonía es la principal causa de muerte infecciosa en niños y adultos mayores, pues 80% de las muertes se producen en niños menores de dos años y adultos mayores de 65. Además de la edad hay otros factores de riesgo, como la exposición a químicos, contaminantes o humos tóxicos; estilos de vida como tabaquismo, consumo excesivo de alcohol y desnutrición; presencia de enfermedades crónicas y enfermedades que debilitan el sistema inmunológico.

Los principales síntomas de la neumonía son: tos, dificultad para respirar, expectoración verdosa y disnea, fiebre, malestar y pérdida de peso. También puede presentarse dolor en el pecho al respirar o toser.  Pueden variar dependiendo de la edad, los niños muy pequeños pueden no mostrar ningún signo de infección, mientras que los adultos mayores pueden presentar temperatura inferior a la normal o incluso cambios repentinos de su estado mental o de conciencia.

El diagnóstico lo realiza un médico, de acuerdo con la historia clínica y síntomas del paciente; y apoyándose en otros estudios complementarios.

Las vacunas en menores de edad son una medida eficaz para protegerlos contra la neumonía y otras infecciones respiratorias, como la vacuna contra la influenza.

En adultos mayores es importante la aplicación anual de la vacuna contra la influenza y la aplicación de la vacuna contra el neumococo cada cinco años, como aparece en la Cartilla Nacional de Salud.

La Secretaría de Salud continúa aplicando la vacuna contra la influenza a los grupos blanco (personas de entre seis a 59 meses de edad, personas de 60 años y más, embarazadas, personal de salud) y a grupos de riesgo (personas con enfermedades como diabetes, cardiopatías, cáncer, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, VIH u obesidad mórbida).

La vacuna se aplica en centros de salud y en unidades médicas familiares del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), así como en los siguientes los Centros de Salud.

Otras formas de prevenir la neumonía, así como otras enfermedades respiratorias son:

  • Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, o bien, utilizar gel con base de alcohol.
  • Al toser o estornudar, cubrirse nariz y boca con un pañuelo desechable o con el ángulo interno del brazo.
  • No tocarse la cara con las manos sucias.
  • Limpiar y desinfectar superficies y objetos de uso común.
  • Abrigarse bien y evitar cambios bruscos de temperatura.
  • Aumentar el consumo de alimentos ricos en vitaminas C y D (frutas y verduras), así como líquidos.