Por David Uriarte /
La vida, la salud, la libertad, el conocimiento y el dinero conforman un orden de importancia lógico: sin vida no hay nada, por eso es lo más preciado del ser humano. La esperanza de vida en México ronda los ochenta años, y las mujeres son quienes viven más. Los descubrimientos científicos prometen una esperanza de vida que supere con mucho los cien años; incluso se habla ya de vida eterna.
Los estudios de epigenética revelan la importancia del entorno, la alimentación, el ejercicio y la salud mental, todo integrado en el estilo de vida para sostener una calidad de vida saludable hasta el final de los días.
La salud física y mental está estrechamente asociada a la vida. Los extremos del sedentarismo y la vigorexia mantienen a las personas fuera del buen pronóstico; tan importante es estar bien físicamente como estarlo mentalmente. De una mente sana se derivan pensamientos, actitudes y prácticas funcionales; lo contrario es producto de las enfermedades mentales. Por ello conviene revisar el sistema de creencias personales y los resultados que genera.
La libertad cobra relevancia cuando se pierde. La salud mental contempla las conductas sanas y enfermas desde la óptica social; el juicio es la capacidad para discernir entre las conductas socialmente aceptadas y las conductas delictivas o sociopáticas. La población carcelaria es, de alguna manera, la muestra más evidente de la importancia de la libertad: hay personas que pasarán el resto de sus días en prisión como consecuencia de un comportamiento transgresor.
El conocimiento termina en manos del entendimiento. Conocer es diferente a entender: el entendimiento es un proceso de abstracción que revela la capacidad cognitiva del ser humano, su capacidad de análisis, y es precisamente eso lo que lo hace humano. La vida termina siendo el recipiente donde se acumulan experiencias, recuerdos y hechos relevantes o significativos.
El tema económico lo han explorado ricos y pobres, intelectuales y analfabetos por igual. El dinero es un medio para obtener bienes, servicios y oportunidades para construir experiencias cuyo costo se paga con dinero. El dinero forma parte del conflicto y también del bienestar personal y social; las estadísticas muestran la dimensión esencial de la economía en el mundo. Dinero, grados académicos, libertad y salud son nada si la vida se extingue.













