Por David Uriarte / 

La capacidad de adaptación, según Charles Darwin, es el proceso dinámico en el cual los seres vivos desarrollan rasgos físicos o de conducta que les permiten sobrevivir y reproducirse mejor en su entorno. Mientras unos se casan con su ideología inicial, otros transitan por las distintas corrientes políticas e ideológicas que les permiten conocer la diversidad o la pluralidad de ideas para llegar a donde mismo: el servicio al pueblo. La postura radical ni es la mejor ni es la peor, simplemente es manifestación de las creencias políticas en un mundo cuya carretera principal se llama democracia.

En los augurios de lo que serán las campañas político-electorales, donde habrán de ocuparse sillas importantes como la gubernatura de Sinaloa, sus presidencias municipales y sus cuarenta diputaciones locales, se puede observar la presencia subrepticia de cuadros importantes que no pueden pasar desapercibidos. También se observan los actos desesperados de quienes tienen sed de llegar; es una mezcla de actitudes con un mismo rumbo. Hay quienes tienen posibilidades robustas y quienes viven un sueño legítimo, pero fantasioso. De cualquier manera, hay que recordar que la ruleta de la suerte también es un instrumento que cuenta; si no, pregúntenles a las figuras suplentes que terminarán encargos que no empezaron.

Las apuestas para la titularidad de la gubernatura ya están parcialmente resueltas en el partido del poder; falta la competencia y la oposición. En el caso de las presidencias municipales, la más observada es la capital: Culiacán se convierte en la joya de la corona después de la gubernatura. Interesados e interesadas en gobernar Culiacán dejan constancia de su deseo, unos de una forma y otros de otra, unos rastreando el territorio y otros construyendo percepción desde los escenarios mediáticos locales y nacionales, sin despreciar para nada la cobertura de las redes sociales.

El diputado federal Ricardo Madrid Pérez conoce las distintas posturas ideológicas de las principales fuerzas políticas en México. Como secretario general del Partido Verde en Sinaloa, puede ser parte de las negociaciones cupulares desde un espacio privilegiado en el gabinete estatal, figura competitiva para el gobierno municipal y, ¿por qué no?, regresar al Congreso del Estado de Sinaloa.

La sobrevivencia política depende de la capacidad de adaptación.