Por David Uriarte / 

El asombro se activa con hechos inimaginables, hechos inductores de reflexiones donde la pregunta obligada es: ¿alguna vez te imaginaste esto? ¿Alguna vez pensaste que esto podría pasar? La respuesta invariable es: no. Los políticos atropellados por la aplanadora del nuevo régimen jamás imaginaron perder, y menos de la forma en que sucedió. Al regionalizar la realidad a estados como Sinaloa, los priistas y panistas pensaron que el nuevo partido necesitaba mucho tiempo para madurar, que los triunfos serían paulatinos tanto en municipios como en entidades federativas; lo mismo esperaban para la Cámara de Diputados y el Senado. La sorpresa fue abrumadora: prácticamente el ochenta-veinte fue para el nuevo partido.

Hechos inimaginables han marcado la historia reciente de México en muchos temas, unos aparentemente alejados de la política, pero al final del día todo converge en el poder político. El periodo de incubación del nuevo partido gozó de la simpatía de muchas fuerzas que convergieron en el mismo objetivo; su confección fue con telas de muchas tiendas. Al llegar al poder, los socios reclamaron sus dividendos como si se tratara de una sociedad anónima. La secrecía se vulneró y poco a poco surgieron filtraciones con las consecuencias que hoy empiezan a conocerse como parte de lo inimaginable.

Pocos entienden la verdadera dimensión entre el poder político y el poder de las fuerzas fácticas. Tuvieron que ocurrir hechos célebres para abrir los ojos del entendimiento y ver el tamaño de la complicidad de hoy y de ayer. Estados Unidos y sus agencias de investigación en temas de narcotráfico e inteligencia acumularon información por décadas. Todo cambió: los hechos de julio de hace casi dos años saturaron sus archivos de información.

Estados Unidos preparó su plan con información de primera mano, proporcionada directamente por los protagonistas de la historia oscura. Así tejió la ruta inimaginable y vulneró la estructura de poder político al exigir la entrega específica de personas ligadas a la administración pública municipal y estatal, así como figuras relevantes vinculadas al partido en el poder.

Los hechos inimaginables representan una muestra de lo que puede seguir; esta dinámica confrontativa es la punta del iceberg. La pregunta es: ¿alguna vez imaginaste algo así?