En el Museo del Desierto en Saltillo se logró exitosamente por quinta ocasión la reproducción de lobo gris mexicano (Canis lupus baileyi), una especie en peligro de extinción y prioritaria para su conservación en México.

Fernando Toledo, director de Fauna indicó que este nacimiento representa un acontecimiento de gran trascendencia, ya que se suma a los esfuerzos internacionales de conservación de esta especie. Desde el 2009, este Museo forma parte del Comité Binacional para la Recuperación del Lobo Gris Mexicano, integrado por más de 50 instituciones de México y Estados Unidos.

En 2014 les fue asignada la primera pareja para reproducción, que dio a luz a un lobezno en 2015, en 2016 a cinco y en 2017 a cinco más; en 2018 el comité cambió la pareja reproductiva y no hubo descendencia.

En abril de 2019 con una nueva pareja, se registró el nacimiento de tres ejemplares: dos machos y una hembra. Y en abril de 2020 se registró el nacimiento de 8 lobeznos; 4 machos y 4 hembras. Todos los cachorros han recibido los cuidados y la alimentación adecuada y se integran a los programas de medicina preventiva, nutrición y enriquecimiento establecido para esta especie.

El lobo gris mexicano, dijo, es la especie que corre más riesgo de desaparecer, es la subespecie de menor talla en Norteamérica. Habitaba históricamente desde el sur de Estados Unidos hasta el centro de México. A finales de los años 70 la especie estuvo a punto de desaparecer debido a la campaña de erradicación de la que fue objeto. En México existen más de 30 ejemplares en vida silvestre provenientes del programa de recuperación, mientras que en Estados Unidos se reportan más de 100 individuos en vida silvestre. Actualmente el Museo del Desierto tiene bajo resguardo un total de 18 ejemplares de lobo mexicano en sus albergues.

El Museo del Desierto trabaja estrechamente con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) en los esfuerzos de conservación del lobo gris mexicano y representa un sitio muy importante en la reproducción de esta especie por el número de nacimientos exitosos que ha reportado. Para ello ha recibido el apoyo de la Universidad Autónoma de Coahuila y la Fundación WWF- Carlos Slim, que patrocinaron los albergues del lobo y la clínica veterinaria.