Por David Uriarte /

“El poder se ejerce y la responsabilidad se comparte” reza el adagio popular… Para los que pensaban que las cosas caminaban sin ton ni son en México, poco a poco la realidad política habrá de poner las cartas de la baraja del Presidente, en la mesa de la percepción social.

Mexicanos y extranjeros miran con ojos de asombro el acto de gobierno de los Estados Unidos al detener al exsecretario de la Defensa Nacional General Salvador Cienfuegos Zepeda, por la DEA (Drug Enforcement Administration); la Administración de Control de Drogas es la agencia del Departamento de Justicia de los Estados Unidos dedicada a la lucha contra el contrabando y el consumo de drogas, su sistema de inteligencia tiene los archivos robustos y uno de los países donde ha trabajado desde el siglo pasado es México, sino, pregúntenle a Rafael Caro Quintero.

Las visitas a México de altos funcionarios de la DEA son frecuentes, la más reciente fue hace dos semanas, es decir, las detenciones donde el impacto mediático refleja el tamaño del problema, no se dan de manera espontánea, es producto del trabajo en equipo de los países involucrados.

Todo indica que el presidente López Obrador, tiene más cartas que la baraja española. En esta lógica, los partidos de oposición y los políticos temerarios tienen un camino minado si piensan atacar al Presidente, por lo menos no se irán lisos, en otras palabras, deben pensar muy bien sus actos de confrontación o ataque.

En el mejor de los casos, si al General Cienfuegos se le exonera de cualquier responsabilidad, la mancha es indeleble; si se le demuestra responsabilidad alguna, el efecto domino será desastroso para el régimen político pasado y será un estate quieto para los aspirantes a la contienda electoral del 2021.

No se puede generalizar en tanto la oposición puede postular cuadros nuevos, aspirantes que no estén ligados al pasado político o administrativo, esto sería ciudadanizar las elecciones en la oposición.

Mientras tanto, “palo dado ni Dios lo quita”, la exhibida de la figura castrense, la protección de la soberanía y orgullo de la Patria, es más que una mancha o afrenta, es una de las cartas de la baraja de López Obrador.